"EL IMPUESTO AL SOL EN ESPAÑA"

    L'Europe et les ressources regénérable

      "El impuesto al sol en España"

El concepto de autoconsumo por balance neto consta de dos términos con un significado propio:

   - Autoconsumo: producción individual de electricidad para el propio consumo.

   - Balance neto: consumo diferido de un excedente de energía eléctrica que haya sido producido durante una situación de autoconsumo donde hubiese mayor generación eléctrica que consumo y que, posteriormente, en una situación contraria, se obtenga un equivalente a ese excedente producido, por medio de la red del sistema eléctrico.

   Algunos de nuestros socios de la Unión Europea, han adaptado la legislación a este concepto.

   En España, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, anunció en octubre del 2015 la aprobación del real decreto (RD) de autoconsumo. Soria aseguró que el impuesto al sol que iba a aprobar el Ministerio, debía ser gravado por solidaridad con los consumidores que no pueden costearse una instalación de autoconsumo (peaje solidario).

   Este decreto creó mucha controversia dentro y fuera del Gobierno que lejos de derogar dicho decreto, hace unos días no sólo lo han ratificado sino que además lo han aumentado ante la estupefacción de gran parte de la sociedad española.

   El planteamiento de Soria asociaba así la idea de ahorro, objetivo que persigue cualquier instalación de autoconsumo solar fotovoltaico, con la idea de insolidaridad. Sin embargo esto supone que España sea hoy el país de la UE en el que más cara es la electricidad que pagan las pymes del sector industrial.

   Gravar con impuestos al astro rey es un acto profundamente insolidario con todos los consumidores, con el sistema mismo, con las pequeñas y medianas empresas de este país, con los trabajadores y con todo el planeta.

   La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) publicó en septiembre de 2013 un informe (IPN 103/2013) en el que ya apuntaba que el autoconsumo “sirve para disciplinar, al menos indirectamente, al sistema eléctrico”, lo cual resulta útil “en un contexto [el español] de insuficiente competencia en los mercados eléctricos mayorista y minorista”.

   El autoconsumo sirve para que el consumidor ahorre (electricidad, dinero), y asimismo para que el sistema también gane. Disminuye la inversión en infraestructuras de transporte y distribución y abarata el coste del mantenimiento de las redes ya existentes.

   A todo esto, cabe añadir que el autoconsumo está llamado a convertirse en uno de los grandes yacimientos de empleo del sector energético. Hace apenas unos días, Greenpeace International afirmaba que “la industria de placas fotovoltaicas podría emplear a 9,7 millones de personas en 2030 en todo el mundo. En España Comisiones Obreras estima en más de 30.000 los empleos que esos yacimientos podrían alumbrar aquí en los próximos diez años.

   Otro dato a tener en cuenta es que el 70% de la energía que usa España procede de allende las fronteras. Cada kilovatio hora (kWh) que produce una placa solar es un kWh que no ha de salir de una térmica de gas natural, es un kWh pues limpio y autóctono.

   El autoconsumo se perfila, además, como la solución más barata, pues no necesitaría de subvención o ayuda alguna.

   odos estos argumentos deberían hacer reflexionar al gobierno de nuestro país para aumentar su compromiso con el medio ambiente, poder cumplir con los acuerdos europeos en estos temas y responder así a una gran parte de la población española que ya se autoabastece con este tipo de energía.

Modificado por última vez enMiércoles, 07 Junio 2017 09:41
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